Nos encontramos
en un punto en el que el debate sobre el cambio climático está a la orden del
día. Debate en el que existen numerosas posiciones, pero lo que está claro es
que debemos poner todos de nuestra parte para que no vaya a peor.
Garantizar
la mejor calidad de vida para las personas es una de los propósitos de las
cumbres y proyectos realizados en relación con este tema, y está claro que es
necesario llevar a cabo todas las medidas necesarias para contribuir a este problema,
ya sea a corto o largo plazo.
Personalmente,
pienso que la educación es la base fundamental para contribuir al cambio.
Enseñar y sensibilizar a los ciudadanos sobre el daño que nos estamos haciendo,
consciente o inconsciente es vital, intentar que se den cuenta que participando
en el cambio garantizará la mejor calidad de vida de todos nosotros.
Realmente el
verdadero problema que encuentro en todo esto, es que el planeta está manejado
por unos cuantos, es decir aquellos que manejan la economía de la tierra son
los que deciden sobre este, por lo tanto deciden lo que hacer, y como
generalmente no les interesa pues no existe un gran preocupación. Lo que
verdaderamente me llama la atención es que vivimos en una sociedad en la que el
consumo de energía es como el aire que respiramos, necesario para vivir.
Existen numerosas campañas que no van mucho más lejos del reciclado y el medio
ambiente, pero realmente no nos cuentan, ya que no conviene, que el 20% de la humanidad
consume un 80% de energía, que en su mayoría no es renovable, a esto nos
referimos a la ecología social de Leonardo Boff. Sería conveniente que el ser
humano se alejase del pensamiento de que es el centro del universo, de que no
hay nada más, ya que este solo es una parte más que contribuye a una cadena en
la que todo ser vivo y no vivo se necesitan para sobrevivir.
Se nos
enseña lo que quieren que veamos y no lo que realmente tenemos que ver. Tal y
como están las políticas mundiales no conviene que se cree una revolución a
nivel mundial, que los que realmente están interesados en cuidar el planeta, le
abran los ojos al resto de ciudadanos, ya que eso, no da dinero y no se
beneficia nadie del sufrimiento de los demás. Que los niños se mueran de hambre
y sed porque donde antes había vegetación, agua y la tierra era fértil, no
interesa, lo que si interesa es que exista un grado de analfabetismo para que
la gente no se entere de lo que realmente pase. Este es el gran problema que
engloba todo, la falta de información.
Pienso que
el favorecer aquellas energías que no sean un peligro tan potencial para la
tierra como lo son la nuclear etc.., es un comienzo bastante bueno.
Yo creo que
realmente no somos lo suficientemente conscientes del verdadero problema, de lo
que realmente se nos viene encima, y de las consecuencias que produce el no
participar de una vida sostenible. El contribuir, por mínimo que sea, tiene que
ser un sentimiento que tenga que salir de cada uno, que no tenga que ser
necesario tener que obligar a la gente. Por eso desde la Educación Social, nos
vemos en la necesidad de sensibilizar e intentar que el mundo se dé cuenta de
que se puede contribuir a evitar las catástrofes y ayudar cambio con una mínima
participación.
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